El pasado 17 de agosto el Pew Research Center publicaba un informe sobre cuatro cuestiones sociales y políticas clave en el que, entre otras cosas, se constataba que “la mayoría de los europeos occidentales y estadounidenses apoyan ciertos derechos para gays y lesbianas”.
Ahora, este mismo centro de investigación ha presentado un nuevo informe, donde se analizan también diferentes temas sociales clave, que muestra cómo los europeos occidentales y orientales están divididos y difieren en sus opiniones sobre el matrimonio gay y el aborto.
El informe confirma que, en Europa Occidental, se está a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y de interrumpir voluntariamente el embarazo; mientras en Europa Central y del Este el matrimonio gay es rechazado y solo en algunos países se admite la legalización del aborto.
Para la elaboración del estudio ‘Eastern and Western Europeans Differ on Importance of Religion, Views of Minorities, and Key Social Issues’ (‘Los europeos orientales y occidentales difieren en la importancia de la religión, los puntos de vista de las minorías y las cuestiones sociales clave’), publicado el 29 de octubre, se realizaron una serie de encuestas entre 2015 y 2017 entre casi 56.000 adultos mayores de 18 años en 34 países de toda Europa.
Matrimonio gay, ¿sí o no?
Del resultado de las encuestas realizadas en todos los países de Europa Occidental se concluye que “la mayoría favorece el matrimonio entre personas del mismo sexo” y que “casi todos estos países han legalizado la práctica”.
Sin embargo, “el sentimiento público es muy diferente en Europa Central y del Este, donde las mayorías en casi todos los países encuestados se oponen a permitir que los homosexuales y las lesbianas se casen legalmente”, como se puede observar en esta gráfico, reproducido a partir del estudio.
Los países más favorables a “permitir que los homosexuales y las lesbianas se casen legalmente” son Suecia (88%), Dinamarca y Holanda (86%), y Bélgica (82%). Por detrás están España y Reino Unido (77%), y le siguen Alemania y Suiza (75%), Francia (73%), y Austria y Noruega (72%).
Algo más alejados y con una sociedad más dividida se sitúan Irlanda (66%), Finlandia (64%), Italia (59%) y Portugal (59%). El único país no occidental que se muestra en el grupo de los favorables es República Checa (65%).
Por su parte, “ninguno de los países de Europa central y oriental encuestados permite matrimonios entre personas del mismo sexo”, dice el estudio, y, entre los más reacios, destacan Georgia (95%), Armenia (96%), Moldavia (92%), Rusia (90%), Ucrania y Lituania (85%), Bosnia (84%) y Serbia (83%).
También están en este grupo, entre otros, Bulgaria (79%), Rumania (74%), Grecia (70%), Hungría (64%) y Polonia (59%).
“En algunos casos, estas opiniones son casi universales. Nueve de cada diez rusos, por ejemplo, se oponen al matrimonio legal entre personas del mismo sexo, mientras que las mayorías similares en los Países Bajos, Dinamarca y Suecia favorecen que las parejas de gays y lesbianas se casen legalmente”, puntualiza el informe del Pew Research Center.
Jóvenes contra el matrimonio del mismo sexo
El estudio también analiza cuál es la respuesta a esta cuestión entre los jóvenes europeos, y el mapa que se dibuja sobre los que se oponen al matrimonio entre personas del mismo sexo es muy parecido al de los adultos, con lo que “la división regional de Europa sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo podría persistir en el futuro”, prevé el informe.
“En la mayor parte de Europa Central y Oriental, los adultos jóvenes se oponen a la legalización del matrimonio homosexual solo por márgenes algo más estrechos que sus mayores”, como se muestra a continuación.
“Por ejemplo, el 61% de los estonios más jóvenes (de 18 a 34 años) se oponen al matrimonio gay legal en su país, en comparación con el 75% de los mayores de 35 años. Según esta medida, los adultos jóvenes estonios son todavía seis veces más propensos que los adultos mayores en Dinamarca (10%) a oponerse al matrimonio entre personas del mismo sexo”, puntualiza el informe.
“Este patrón se mantiene en toda la región; los adultos jóvenes en casi todos los países de Europa Central y Oriental son mucho más conservadores en este tema en comparación con los europeos occidentales más jóvenes y más viejos”, concluye en este apartado.
Los europeos a favor o en contra del aborto
Por otra parte, el estudio plantea en las encuestas una pregunta sobre quiénes consideran que el aborto debería ser legal, o no, en todos o en la mayoría de los casos.
“Aunque el aborto generalmente es legal en Europa Central/Oriental y Occidental, también hay diferencias regionales en las opiniones sobre este tema. En cada nación de Europa Occidental encuestada, incluidos los países fuertemente católicos de Irlanda, Italia y Portugal, seis en total, muchos o más adultos dicen que el aborto debería ser legal en todos o en la mayoría de los casos”, como se ve en el gráfico final.
Los mayores porcentajes son para Suecia (94%), Dinamarca (92%), Finlandia (87%) y Bélgica (84%), que muestra el mismo porcentaje que el primer país de Europa Central/Oriental favorable a la legalización del aborto que aparece en el gráfico, República Checa.
También por encima del 80% están Holanda (84%), Estonia, Francia, Noruega y Reino Unido (81%). Y les siguen Alemania (76%), Austria y Suiza (73%) y España (72%).
“En el Este, el punto de vista es más variado. Sin duda, algunos países de Europa Central y Oriental, como la República Checa, Estonia y Bulgaria, favorecen de manera abrumadora el aborto legal”, detalla el informe.
“Pero en varios otros, entre ellos Polonia, Rusia y Ucrania, el balance de opiniones se inclina en la otra dirección, y es más probable que los encuestados digan que el aborto debería ser más o totalmente ilegal”, concluye el estudio.